22.10.09

Commodus


Nos atiborramos de cosas para mitigar el miedo a la carencia. Nos involucrarnos en comportamientos exagerados y en ocasiones aberrantes cuando buscamos amor, ese que vive en la simpleza, en la caricia amorosa, en el detalle sencillo y bello. Nos escondemos detrás de nuestro ego para mostrarnos como deseamos ser y no lo que somos. Permitimos que el egoísmo reemplace la bondad en nuestro corazón. Medimos por cuanto tenemos y no cuánto damos. Evadimos el esfuerzo y  la perseverancia de defender  lo que es justo. Solo contemplamos el resultado y no los medios.

A esto lo llamamos comodidad. Vivir en exceso, sin límites, llenos de lujos y facil. En el goce permanente sin restricción de la fantasía y lo innecesario,  menospreciando los costos propios o ajenos que conlleva y  sin medir el sufrimiento y la carencia que genera.  Se  considera un comportamiento moderno,  un derecho en sí, que lentamente opaca y reduce la responsabilidad a su más mínima expresión.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario