11.8.13

El meollo del asunto


Acrílico en tela 90 x 120


A la Naturaleza podemos definirla como un sistema inteligente de perfeccionamiento de vida que somete al hombre y a todos sus componentes a constantes pruebas, cambiantes y simultáneas, que los lleva a los más extremos límites, permitiendo así seleccionar a los mejores, cuyo propósito esencial es prolongar y mantener el balance y la vida misma.

No sabemos con certeza si la Naturaleza, como sistema terráqueo, dentro del esquema universal, fue diseñado y planificado con antelación o si es el producto de la nada y el caos. Cualquiera sea su origen, somete al hombre a interminables pruebas que lo obligan a planificar, a comunicar y a diferenciarse. Le enseña a adaptarse, a asimilar cambios y a aprender de la experiencia.

Podemos decir que llevó al hombre a cambios y mutaciones evoluciónales, especiales y únicos, que modificaron su mente y cuerpo de tal manera que lo separó intelectual, emocional y físicamente de los demás animales.

También podríamos explorar la noción de que el Hombre como componente de la Naturaleza pudo sufrir estos cambios o mutaciones evoluciónales, por causas ajenas a la Naturaleza. Muchas son las teorías: Dioses, criaturas, organismos u otros elementos extraterrestres. Lo cual explicaría las múltiples actuaciones del hombre como parasito inconsciente, que vive de su huésped, aunque cause la destrucción de ambos.

Cualquiera la teoría esgrimida, uno de los cambios más importantes en el hombre es el intelectual. La Tecnología es uno de los grandes productos de esta inteligencia y está  definida como un conjunto de conocimientos técnicos, ordenados científicamente, con intención de ayudar al Hombre, para que a través del diseño y producción de bienes y servicios le facilite su adaptación al medio ambiente y a mejorar su calidad de vida.

Hoy la Tecnología cumple con este ideal, pero también satisface necesidades y  deseos, producto de la mezquindad humana. Por momentos su uso se ha desviado y ha sucumbido ante la fuerza de lo absurdo y sombrío del pensamiento humano y lo que es peor, ha ayudado a desplazar a la imaginación como motor primordial del intelecto humano. Pero también ha llevado a la humanidad a sus mejores y más brillantes picos.

Lo que si no se discute hoy es que la Naturaleza se enfoca en mantener el Balance de Vida.  En contraste, la humanidad se ha enfocado en mantener la vida humana.

Ahí el meollo del asunto. Nuestra inteligencia aún es muy incipiente, inmadura y débil. Esto explicaría por qué constantemente confundimos lo real de lo irreal, lo cierto de lo incierto y por qué hasta ahora no tenemos respuestas concluyentes sobre nuestro origen y el para qué de nuestro existir. 

Señor, no soy digno de ti y me apena decir que en ocasiones me caen bien los ateos buenos y bondadosos y no los creyentes malos, pero te ruego muéstrame tu luz para encontrar el camino del bien y la bondad.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario