28.11.09

Quiérete, Quiérenos


La sabiduría que nace de la sencillez y la humildad es profunda, sanadora, serena. Se nutre de la permanente inocencia que promueve esa bella actitud de vida. Nos ayuda a controlar los afanes, la angustia. Nos revela la belleza oculta. Nos mantiene en el camino de la bondad y nos permite vivir satisfactoriamente sin sufrir la carencia de lo innecesario.

La humildad y la verdad nos liberan extraordinariamente, y la bondad nos brinda el amor en cada decisión o actuación de nuestra vida. Las tres son esenciales para una vida sana y amorosa. Cuando se pierden, nos despedimos de la comprensión, la tolerancia y se va a la mierda la confianza. Empero, no son sinónimo de estupidez o desidia, ni enemigos del éxito, pero si las pierdes, con ella se va tu alma al diablo.

Llena tus sueños de bellos sentimientos y actitudes para que cuando los hagas realidad tengas una vida soñad. Mantén siempre tus ojos bien abiertos y tu corazón brillante y lleno de amor. Quiérete, quiérenos y cambiaremos el mundo.

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