5.8.17

This Bitter Earth


El amor es nuestra arma más poderosa y la bondad su munición. La fe nuestra mayor fuerza y la paciencia y serenidad su soporte. Pensar es el don supremo que poseemos y la imaginación su mejor herramienta.

Si recopilamos y documentamos todo lo que la humanidad expresa, tendríamos que añadir nuevas definiciones a lo que llamamos locura. El Hombre en general, aún no logra alcanzar el 15% de su poder de imaginación.  Creo que, si se enfocara en lograr el 100%, pasaría de hacer realidad lo ficcional a realizar lo imposible.

¿Pero de donde salió este poder tan fantástico y para que nos fue concedido?

Hoy pienso, que como criaturas somos parte de todo lo que percibimos creado en nuestro universo. Pero nos representamos como criaturas especiales,  creadas directamente por Él. Por esto, se nos hace difícil creer que solo somos uno de los múltiples desarrollos evolutivos que se formaron en la Naturaleza. Que no solo hacemos parte de ella, somos ella, tal como lo son todos sus componentes. Que no estamos por encima de ella, solo nacimos, nos desarrollamos y evolucionamos dentro de ella. Que somos lo que ella ha diseñado.

La vida es lo más escaso y raro del Universo que conocemos. La tierra y lo que llamamos Naturaleza, es uno de esos raros, especiales y únicos escenarios de vida que el Creador sembró en este Universo. Es un sistema de vida, el cuál apenas estamos empezando a entender. En mi parecer,  su gran propósito es crear, probar,  mantener, mejorar,  expandir Vida, etc. Yo creo que en lograr su gran propósito, y en especial de expandir la vida, es donde la humanidad tiene cabida y para lo que fue diseñada. La vida no solo es importante, es lo más importante. Me atrevería a decir que lo es todo para nosotros. Siento que para eso estamos aquí, con la Naturaleza perfeccionándonos y “enseñándonos” para lograr ese gran propósito de expandir la vida que conocemos en el universo que nos rodea.


Por todo lo anterior me atrevo a decir que fue ella, la Naturaleza, la que “integró” dentro de nosotros, el don de la inteligencia superior y su potente herramienta, la imaginación. Que somos su experimento para ayudarla, apoyarla, complementarla y asistirla. También estaría dentro de nuestros aptitudes y competencias entender, asistir, replicar, mejorar, innovar y superar nuestras capacidades, funciones y procesos, si así podemos describirlos, para ayudar a la Naturaleza lograr su propósito de expandir la vida en este universo.


¿Es esto tan innoble, tan poco digno, tan denigrante para una criatura como nosotros? ¿Somos tan especiales, tan superiores a todo lo que nos rodea? ¿La Naturaleza y el universo fue creado para nosotros? Todo esto puede ser, no podemos descartarlo, pero si es así, ¿porque estamos llenos de miedos?