19.12.19

La legitimidad de la felicidad


Se nos hace difícil ser felices. Nacemos en un entorno duro que se diseñó para generar dolor y necesidad. Estos son los medios evolutivos predilectos de la Naturaleza (Vida) para empujarnos a tomar decisiones y seleccionar a los mejores. Existe una decisión crucial para toda existencia. Ser felices. El Hombre aún no logra aprender del todo cómo serlo.

Ser feliz es tan particular, único, especial, que no hay fórmula que aplique a todos por igual. Pero al menos hoy sabemos que es una decisión. Sin embargo, no toda decisión conduce a una felicidad legítima. Entonces además de ser una decisión particular, debe observar principios de equidad y justicia.

Nuestra felicidad es propia, sin embargo, nuestra felicidad debe ser equitativa con los demás; es decir, no debemos ser felices a costa de la infelicidad de otros.  Debe ser justa con los demás; es decir, debe aceptar la felicidad de otros.

Estamos destinados a este ciclo eterno. Una balanza donde enfrentamos nuestra felicidad versus el dolor y la necesidad. Esto claramente define la felicidad como fugaz. Esto nos obliga a aprender a no sufrir tanto en los intermedios mientras buscamos balance entre el dolor, la necesidad y la felicidad.
Pero muchas veces el miedo, el desespero y el afán nos empujan a tomar decisiones mezquinas, donde solo prima nuestra felicidad particular, olvidando que la felicidad es legítima y real cuando es equitativa al no construirla con base en la infelicidad de otros, y justa al aceptar la felicidad de otros. - Plocos -

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