Cuando el ruido borra el sentido y el miedo nos rompe, la
salida no está fuera, sino dentro: en la fuerza de carácter. Resistir,
perseverar y mantenerse firme es lo único que nos protege del abismo.
Cuando dejamos atrás la bondad y la sabiduría, la vida se
vuelve automática y vacía. El antídoto es simple y duro: vivir con principios y
hacer del servicio a otros una forma de recordar quiénes somos.
La honestidad rompe el autoengaño y aligera la carga. Ser
francos no calma las tormentas del mundo, pero pone orden en lo que pensamos y
hacemos, y nos deja libres para dar lo mejor desde la humildad.
Ningún libro, santuario o símbolo nos ahorra el trabajo
interior. Ningún libro, santuario o símbolo nos ahorra el trabajo interior. Al
final, lo único que nos acerca al otro y nos reconcilia con nosotros mismos es
la comprensión y el perdón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu comentario, es de inmenso valor, que tengas un excelente día. |
Thanks for your comment, it is of immense value, have a great day.