9.7.17

Pilas con El Coco

Nos enfrentamos a una constante incertidumbre, desinformación o demasiada información y la necesidad de tomar una decisión es inexorable y permanente. Pero muchas veces,  las decisiones terminan siendo el resultado de la suposición o especulación y no de un proceso decisorio organizado, sano y efectivo. 

Adicionalmente, nosotros siempre estamos expuestos al incesante e inevitable (LEPEN); Laboratorio Evolutivo de Pruebas y Ensayos Naturales, en el que la Naturaleza nunca deja de imponernos la mayor cantidad de imprevistos, dificultades y barreras con el fin de tamizar a los mejores especímenes. Esto enturbia la mente y dificulta la toma de decisiones.

Por lo anterior no es raro que lo primero que nuestra mente evalúa ante un futuro incierto es el escenario más negativo que se pueda dar. Este es el proceder más común de la humanidad, cuando de evaluar situaciones en la vida. Sin embargo, en el otro extremo tenemos otros que sufren de aversión extrema a lo negativo y siempre visualizan los escenarios más optimistas y eluden la más mínima intención de ver lo feo del hoy y su devenir.

Los primeros son los pesimistas, negativos, y los otros payasos ilusos. Debemos tener cuidado con no identificarlos como idealistas y/o soñadores, ya que estos últimos también pueden ser optimistas y positivos.

Pero también están aquellos que ante cada situación, serenos y pacientes evalúan de manera expedita su realidad y los escenarios futuros posibles. Lo consultan con aquellos en quién confían pueden darles útiles tips lo hablan con la almohada y dependiendo de su fe, con su creador. Estos de manera sensata toman las mejores decisiones. Son aquellos que se elevan por encima de la trampa evolutiva y a los que llamamos positivos. Estos a diferencia de los optimistas, sopesan cada situación y sin dejarse llevar del pánico, pero sin regodearse en la ilusión de escenarios de ensueño y  esperando un mejor futuro,  van más allá y  se atreven a construirlo, a soñarlo y a actuarlo.


Así las cosas los pesimistas  y negativos siempre ven El Coco,  hasta en el baño y andan en estado (MEP); Miedo Escénico Permanente.  Los ilusos nunca lo ven y pasan la vida en color fucsia, porque el rosa ya paso de moda y  es muy deprimente.  Pero los positivos aunque no creen en su existencia y actúan para lograr lo mejor, por  si las moscas, no dejan de pensar que El Coco existe, no vaya a ser que éste se aparezca cuando menos lo esperamos,  nos coja por el culo y nos arrastre al infierno. Pilas!

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